El consumo de ajo como alimento y sus propiedades beneficiosas, se conocen desde tiempos de los egipcios y su uso antecede a la historia escrita (probablemente entre los años 10.000-3.500 a.C.).

- La leyenda cuenta que los faraones egipcios lo valoraban mucho y que los esclavos que construyeron las pirámides recibían una ración diaria para que se mantuvieran sanos y fuertes.

- En el Codex Ebres, un papiro médico que data del año 1550 a.c. hay al menos 22 referencias hacia el ajo y sus propiedades curativas para enfermedades del corazón, parásitos intestinales y mordeduras de animales.

- Hipócrates en Grecia lo recomendaba por sus cualidades medicinales para tratar principalmente las enfermedades que aquejaban a los adultos mayores.

- Louis Pasteur, durante el siglo XIX, realizó una campaña a favor de su consumo como antibiótico natural para combatir infecciones del sistema digestivo.

- En la Primera Guerra Mundial fue usado como antiséptico para limpiar y curar, y para tratar la diarrea causada por las malas condiciones sanitarias en las trincheras.

- Se lo nombró “la penicilina rusa”, para denotar su propiedades antibacteriales.

- A lo largo de los siglos, el ajo además ha sido una especia culinaria muy apreciada. 

- Productos innovadores que no existían en el mercado nacional.

- Nuestros productos no contienen raíz (excepto dientes pelados), se les saca este brote a mano, diente a diente, lo que elimina ese efecto secundario incomodo que se repita después de consumirlo.

- Stock ilimitado e inmediato.

- Todos los productos provienen de ajo natural.

Se han identificado más de 100 compuestos diferentes en el ajo. La absorción, el metabolismo, y los efectos biológicos de todos estos compuestos son parcialmente conocidos. Es por ello que el ajo es conocido por poseer una gran cantidad de beneficios para la salud. Es rico en manganeso, calcio, fósforo, selenio, y vitaminas B6 y C, por lo que es benéfico para los huesos y también su tiroides.
El ajo también ayuda a que su cuerpo se limpie de metales pesados, como plomo, mercurio, cadmio y arsénico. Green Med, ha reunido una lista de estudios que demuestran los efectos positivos del ajo en más de 150 enfermedades diferentes.

En general, sus beneficios se dividen en cinco categorías principales:

- Efectos antioxidantes potentes. El ajo contiene los precursores de alicina, uno de los antioxidantes más potentes del reino vegetal. De hecho, los investigadores han determinado que el ácido sulfónico, producido durante la rápida descomposición de la alicina, reacciona con la alicina y neutraliza los radicales libres más rápido que cualquier otro compuesto conocido.

- Mejora la función inmunológica (con propiedades antibacterianas, antifúngicas, antivirales y antiparasitarias).

- Mejora la salud cardiovascular y la circulación (protege contra la coagulación, retarda la placa, mejora los lípidos, y reduce la presión arterial).

- Tóxico para 14 tipos de células cancerosas (incluyendo cáncer de cerebro, pulmón, mama y páncreas).

- Reduce la inflamación (reduce el riesgo de osteoartritis).